sábado, 8 de febrero de 2014

Diego seguía dando instrucciones a sus hombres preparando el dispositivo de asalto mientras ella lo escuchaba a través del intercomunicador; pero aquel dolor no cesaba y cada vez se sentía más incómoda -¿Quieres que siga yo?- se ofreció cariñoso Robert observando su cara de sufrimiento, ella negó con la cabeza y tomó aire profundamente -¿Qué pasa con esas comunicaciones Fran? ¿Acaso no va a intervenir un mediador?- preguntó impaciente, otra punzada asombrosamente fuerte la volvió a atravesar de adelante atrás y, sin poder contenerlo, soltó un grito de dolor al tiempo que se encogía sobre sí misma y sus manos se aferraban con fuerza a la mesa -¡No, no… no puedes hacerme esto cielo!- dijo asustada entre sollozos de dolor -¡¿Pero qué rayos te está pasando, Fran?!- Ahora su jefe estaba aterrado mirándola desencajada del dolor -Tranquilo, sigamos- le dijo intentando parecer tranquila, él volvió al operativo sin perderla de vista -Negativo Diego, han reventado todos los teléfonos y no hay manera de comunicarse con ellos- explicó intentando parecer serena -Está bien, entonces no queda más remedio que entrar… Harry 2, 3 y 4 conmigo; entraremos por la puerta principal así Harry 5 y 6 estén dentro ¿todo tranquilo por ahí arriba?- siguió hablando con sus hombres sin percatarse de nada - Ahora no, ahora no…- murmuraba muy nerviosa- ¡¡Santo Dios!!- bufó asustada al percibir como rompía aguas -¡¡Virgen del amor hermoso!!- exclamó Robert al verlo también- ¡Estás de parto Fran!- gritó asombrado levantándose rápidamente tirando los auriculares sobre la mesa -¡Aún hay tiempo, siéntese por favor!- le indicó mientras le decía con la mano que se sentara -¡Estás loca ¿lo sabías?!- expuso atónito, ella sacudió su mano indicándole que se callara- ¡¡Aún más loca que él, que ya es decir!!- añadió señalando su auricular, Fran sonrió dulcemente- ¡¡Graham, avisa de inmediato a Cristín, o a Archie, o al mismo demonio si es preciso, pero que alguien venga a llevarse a esta mujer al hospital!! ¡¡Ya!!- le indicó autoritario al muchacho que se sentó raudo en otra mesa. Fran intentaba concentrarse en lo que Diego, ajeno a todo lo que estaba pasando, pudiera necesitar -¿Fran? ¿De verdad estás bien cielo?- indagó preocupado a través del auricular, ella sonrió dulcemente -Que sí Diego… tú sigue con lo tuyo y no te preocupes -Aquí Harry 6: listo jefe, tenemos contacto visual con dos de los asaltantes: llevan recortadas… ahora intentaremos colar la cámara… -Bien muchachos; atención el resto, entramos en breve… así tenga las imágenes- Fran no pudo contener otro grito angustiado y se encogió dolorida, su frente estaba completamente bañada en sudor, Robert le ofreció raudo su mano que ella apretó con fuerza -¡¿Qué sucede central?!- reclamó inquieto Diego que había oído el grito -Nada teniente, todo controlado…- respondió Robert con una tranquilidad increíble, Fran lo miró agradecida -Ya tenemos las imágenes: veo a dos en la puerta principal; un tercero está junto los rehenes y los otro dos los tenéis a tiro Harry 5 y 6- siguió explicando Diego- Vamos a entrar…- indicó resuelto y se escuchó como se iban aproximando: Diego elevó sus tres dedos y fue bajándolos uno a uno- ¡Adentro chicos!- remató la orden y se oyeron ruidos de cristales, disparos y gente gritando aterrada. En ese instante llegó Cristín y Archie -¿Qué pasa jefe? ¿A qué vino llamarnos con tanta urgencia?- indagó presurosa Cristín -¿Vosotros qué creéis? ¡¡Esta loca pretende tener a su bebé aquí!!- Expuso conmocionado, ambos miraron atónitos a Fran -¡¡Eres una torpe y estás rematadamente loca ¿lo sabías?!!- reclamó irritado Archie ayudándola a levantarse -Espera Archie, Diego está en pleno operativo y quiero saber que todo acaba bien…- indicó casi sin aliento -¡¡Déjate de tonterías!! ¡¡Graham, pasa aquí y ayuda tú al jefe a rematar el operativo!!- llamó al compañero que estaba dos mesas más delante de ellos que acudió de inmediato- Vámonos Fran- indicó ayudándola a caminar pero aún no alcanzaran la salida de la sala de operaciones cuando Fran volvió a encogerse dolorida sin poder caminar -¡¡Dios, que nos dé tiempo a llegar al hospital!!- gritó alarmado Archie tomándola en brazos y corrió hacia el ascensor siendo seguido por Cristín -Tengo que avisar a Diego…- expuso y otra contracción la atacó, era tan fuerte que chilló alarmada- ¡¡Oh Dios!! ¡¡De esta me mata!!- sollozó nerviosa -Con razón, debías haber cogido la baja ya el mes pasado- le reprochó Archie mirándola por el espejo retrovisor -No empieces tú también ¿eh?- le reclamó fastidiada, ellos la miraron reprochadoramente, otro fuerte dolor- ¡¡Apura Archie si no quieres que Jamie te nazca aquí!! -¡¡Mira que puedes llegar a ser torpe chica!!- reclamó Cristín llamando a Diego mientras Archie colocaba la sirena en el salpicadero del coche haciéndola sonar de inmediato. Volaba por la carretera Diego estaba en pleno asalto, todo estaba saliendo bien; habían tomado por sorpresa a los atracadores con la entrada de sus hombres por el respiradero y apenas tuvieron tiempo de reaccionar. Respondían al fuego pero sin hacerles caso a los rehenes que seguían agazapados aterrorizados contra el suelo; ese era el mayor miedo de Diego. Su teléfono dio dos vibraciones en el bolsillo de la manga de su camisa, se paró y volvió a vibrar de nuevo dos veces a los dos segundos silenciándose seguidamente. -¡¡Mierda!!- murmuró sacándoselo del bolsillo, examinó la pantalla: 2 llamadas pérdidas de Cristín- ¡¡Lo sabía!! ¡¡Sabía que no estabas bien mula terca testaruda!!- murmuró furioso agazapado tras una columna. Su compañero, agazapado al otro lado del local contra otra columna, esperaba instrucciones. Con su mano derecha le marcó dos dedos señalando el lado derecho y ellos se movieron obedecieron mientras él y otro compañero respondía al fuego de los asaltantes Todo estaba acabado en apenas segundos. -¡¡Despejado!!- se oyó a sus compañeros en la parte trasera del banco -¡¡Despejado!!- repitieron los dos que entraran por el respiradero y así continuaron informando el resto del equipo -Está bien muchachos- apretó el intercomunicador que llevaba al hombro- Vía libre sargento, ya pueden entrar los sanitarios- avisó a través de él y más hombres comenzaron a entrar en el banco- acabar vosotros chicos, yo me tengo que ir volando- les comentó a sus hombres sacándose el casco -¿Qué pasa Diego?- preguntó inquieto Harrison -Nada, que mi hijo es tan inoportuno y testarudo como su madre ¿Qué quieres?- bromeó sonriendo radiante, todos lo felicitaron mientras él abandonaba presuroso la sucursal bancaria en dirección al furgón donde entregó el arma y revisó los coches hasta encontrar uno con las llaves puestas; sus compañeros lo observaban atónitos- ¡¡No sé de quien es pero me lo llevo al hospital, está naciendo mi hijo!!- los avisó subiéndose a él y arrancando sin esperar respuesta. Conducía rápido por la carretera camino del hospital mientras marcaba rellamada. -¡¡Esa mula se puso de parto ¿verdad?!!- bramó irritado así le descolgaron -¿Tú qué crees?- contestó inquieta Cristín mirando a Fran tumbada ya en la cama de la habitación de hospital, Sandy estaba junto a ella también tomándole la mano cariñosa -Pásamela- reclamó ansioso, ella obedeció- Mula testaruda, te saliste con la tuya ¿eh?- le reclamó mordaz -Diego, lo siento- se disculpó llorosa -Sabes corazón, tengo que acabar antes el operativo… No sé si podré llegar, pero tú tranquila: te vales solita y siempre te sales con la tuya ¿verdad? Pues ahora lo mismo…- le comentó sarcástico ya aparcando delante del hospital -Diego, no te atrevas- reclamó autoritaria -No te preocupes, estará Sandy que no te dejará sola; chao corazón, mucha suerte y ánimo- le colgó el teléfono -¡¡Diego!! ¡¡Diego, no te…!!- gritó furiosa pero él ya colgara- ¡¡Me colgó y dice no va a venir!!- lloró desconsolada mirándolos a todos apesadumbrada; Cristín la miraba abrumada mientras Archie sonreía divertido -¡¡Puedes reírte estúpido!!- lloró aún más desolada, Sandy la tomó amorosa entre sus brazos besándola con ternura en la cabeza -No le hagas caso cielo, cálmate corazón- le decía melosa acunándola con cariño- Ya lo conoces, seguro que ya está llegando pero dijo eso porque lo está enfadado con tu torpeza, pero te aseguro que está de camino- la intentaba calmar -¿Tú crees?- murmuró mimosa mirándola esperanzada -Claro que sí mi niña, Diego nunca te dejaría sola y mucho menos en estos momentos- le sonrió dulcemente secándole con ternura las lágrimas de sus mejillas. Otro dolor terriblemente fuerte la atacó y ella se aferró con ímpetu a la sábana soltando un grito angustiado- ¡¡Esto es horrible, Sandy!! ¿Cuándo se acaba esta tortura?- gritaba asustada; Cristín y Archie la apoyaban cariñosos sujetándole las manos mientras Sandy le secaba amorosa el sudor de la frente -Cielo aún apenas has comenzado- le dijo sonriéndole amorosa, ella la miraba aterrada- Tienes que tranquilízate o te será mucho peor -¡¿Peor?! ¡¿Puede ser peor aún?!- repuso horrorizada- ¡¡No sé por qué rayos seguí adelante con todo esto!! ¡¡Mi idea era mucho más fácil y menos dolorosa!!- increpó huraña -No digas tonterías y cálmate Fran por favor- le regañó seriamente Sandy- lo estás complicando tú sola mucho más cielo; serénate y respira despacio… y deja de empujar Fran; cómo te enseñaron en las clases… ¿no recuerdas? -¡¡Sí!!-exclamó apretando sulfurada los dientes- Pero allí era todo mucho más fácil Sandy: no dolía de esta manera tan terrible- sollozó mimosa y ellos le sonrieron entrañables; Diego la observaba a través de la ventanita de la puerta, sonrió nervioso mirándola totalmente enamorado; le atacó otra terrible contracción y a Diego se le encogió el corazón viéndola sufrir de aquella manera e intentando respirar calmadamente- ¡Esto no vale una mierda Sandy!- protestó irritada y Sandy sonrió divertida -¿Qué? ¿Cómo lo llevas? Protestando como siempre, no cambias ¿eh?- repuso socarrón Diego entrando en la habitación; a ella se le iluminaron entusiasmados los ojos al verlo, parecía que había llegado su salvación -Diego- lloró zalamera mostrándole los brazos para que la abrazara, él le sonrió complacido y la tomó amoroso entre sus brazos- pensé que realmente no ibas a venir- lloró asustada reposando más relajada su cabeza contra su pecho -Mi mula terca y preciosa- expuso amoroso oprimiéndola tiernamente mientras la besaba apasionado en la sien- ¿cómo no iba a venir amor mío?- repuso tierno mientras seguía besándola amoroso en el pelo y la sujetaba con pasión contra su pecho; ella estaba mucho más calmada -¿Venías preparado para asaltar el hospital si no te dejaban entrar o qué?- bromeó divertida Cristín al verlo vestido aún con todo el equipo de asalto -Por si acaso, con esta no sabes nunca que esperarte- bromeó socarrón y todos se rieron divertidos. Fran se quejó de otra contracción apretando fuertemente la mano Diego que la miraba desolado- mi vida, si pudiera pasar yo esta parte y librarte de todo esto, lo haría gustoso- repuso acongojado besándole la mano, ella sonrió dichosa mirándolo embelesada de amor -No te angusties mi amor, ya son menos fuertes- comentó alentadora acariciándole la mejilla, Sandy y Diego se echaron a reír divertidos, todos los miraron desconcertados, hasta Fran- ¿Qué? ¡Es cierto!- protestó infantilmente -Eso es imposible mi petit suisse, ahora son más fuertes y seguidos, cielo- indicó tierno Diego -Lo que ocurre es que tú te has relajado por fin- explicó Sandy- Venga cariño, esto está a punto de terminar, aguanta un poquito más y esto se acaba -¿Aguantar?- repuso sobresaltada- ¡Si él quiere salir ya Sandy! ¿Aguantar por qué? ¡Dejarlo salir! -Porque tú no estás aún corazón, te falta dilatación y Jamie no podrá salir… Así que no empujes y respira -¡Mira que sois cansinos! ¡Todo lo arregláis con mandarme respirar! ¿No estoy respirando luego?- repuso irritada -Venga corazón ¿puedes meterte en medio de un tiroteo y no puedes con esto?- bromeó socarrón Diego -¡Yo bien sé en dónde te metía a ti! No me coges en otra de estas, eso te lo prometo- le contestó ofuscada y él rió jovial -Si ya sé cómo son tus promesas gatita… ¿para qué sigues gastando saliva prometiendo lo que no cumples?- repuso socarrón besándola enternecido en los labios -Imbécil- exclamó fastidiada y todos rieron divertidos. Apenas dos horas después y tras una ardua lucha en donde Diego ayudaba enormemente a Fran, los lloros de Jamie los hicieron gozar de satisfacción -¡Así me gusta, pequeñín, alto y fuerte! ¡Aquí te presentó a tu mamá!- repuso amoroso el doctor entregándoselo a Fran que lo tomó entre sus brazos; se sintió emocionada y maravillada al verlo entre sus brazos, lloraba dichosa. Tanta felicidad era imposible explicar -Hola mi amor, por fin nos vemos- murmuró melosa sin poder dejar de llorar acariciando tiernamente su pequeña manita Diego los observaba fascinado y embobado, su corazón parecía que iba a explotar de tanto amor por ellos, besó lleno de pasión la frente de Fran que lo miraba entusiasmada -Mira papi ¿no es el bebé más hermoso del mundo?- le decía impresionada y él sonreía feliz -Tan hermoso como su mamá- respondió pleno de dicha y radiante de felicidad besándolo amoroso en la frente- Te amo con locura, Fran- replicó frenéticamente apasionado, se besaron entregados totalmente Al rato los llevaban dirección al cuarto. Fran no podía apartar sus ojos del pequeño que llevaba en brazos, no llegaba a comprender cómo se podía amar tanto a una personita que apenas acababa de conocer. Diego los observaba a los dos embobado y embelesado, se sentía henchido de amor y pasión por ellos dos. En el cuarto esperaban impacientes Sandy, Archie, Cristín, y ya llegara García y Harry, el compañero de Diego. -¿Qué haces aquí?- le preguntó Diego sorprendido al verlo allí -¡¿Qué hago aquí?! ¡Qué buena pregunta colega!- repuso guasón- Pero aún sería mejor si preguntaras… ¿qué hace en el aparcamiento del hospital el coche del teniente?- añadió socarrón -¡Joder ¿era el del teniente?!- soltó impresionado Diego- ¡Yo pillé el primer coche que encontré con las llaves puestas! -No ya… ¡¡Y menos mal que no te fijaste que el furgón también las tenía, sino ya nos veo a todos regresando a la base andando!!- bromeó burlón y todos se rieron divertidos

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