jueves, 25 de septiembre de 2014


La encontraron sobre la cama de uno de los dormitorios, con los ojos abiertos pero estaba ida completamente; no se enteraba de lo que estaba sucediendo y solo sonreía bobaliconamente. Con la falda remangada mostrando sus finas braguitas de encaje, llevaba el corpiño desatado y sus lindos pechos descubiertos que un chico mayor que Alonso sobaba ansioso acostado junto a ella al tiempo que intentaba retirarle el culotte
-¡Apúrate tío que estoy cachondo y esta mosquita muerta va a saber lo que es bueno!- expuso anheloso el otro muchacho de la edad de Alonso de pie ante ella mientras se desabrochaba presuroso los vaqueros
-¡¡Hijo de la gran puta, no te acerques a ella!!- le gritó frenético Alonso al muchacho que estaba de pie al tiempo que lo empujaba fieramente contra la cómoda del cuarto apartándolo de su camino y de Isabella
 -¿Qué te pasa tío? Espera tu turno joder, Alonso; o búscate otra putilla abajo si tan desesperado vas… Esta es novata y nos toca a nosotros- le increpó molesto el otro poniéndose en pie enfrentándolo e intercediendo en su paso
-¡¡Maldito desgraciado, como se te ocurra poner otra vez tu sucia boca sobre ella te mato cabrón de mierda!!- bramó enfurecido tomándolo por las solapas y empujándolo también apartándolo de delante y corrió a lado de Isabella cubriendo nervioso su desnudez; Jorge también lo ayudó
-¡¿Qué coño te pasa gilipollas?! ¡¿Tienes un mal viaje o qué?!- le increpó el muchacho mirándolo asombrado
-¡Es mi hermana imbécil!- exclamó sin dejar de intentar hacerla reaccionar pero Isabella estaba drogada completamente
-¡Joder, chaval; no lo sabía!- indicó asombrado- Richie, eres un capullo: las hermanas las respetamos desgraciado- añadió golpeando el hombro del muchacho más mayor que observaba toda la escena sin atreverse a decir nada; Alonso lo miró desafiante con ojos cargados de ira aunque el tal Richie ni se inmutó, al contrario, esbozó una leve sonrisa cínica que aún enfureció más a Alonso
 -¡¡Hijo de la gran puta, esta te juro que me las pagas Richie; te lo juro!!- le gritó enfurecido Alonso e intentó irse hacia él pero Jorge lo detuvo sujetándole por la muñeca
 -Alonso, tiene el pulso muy débil hijo; llevémosla al hospital de inmediato- habló muy preocupado y Alonso reaccionó recogiéndola amoroso en brazos; pero al pasar a lado de Richie volvió a enfrentarlo con la mirada
 -Ni te creas que esto se va a quedar así maldito, te juro por mi madre que esta me la pagas Richie ¡¡te lo juro!! Tú y el retrasado de Gus os la veréis conmigo- Jorge y Alonso bajaron las escaleras apresuradamente, Andrea los esperaba inquieta en el rellano
 -¿Está bien Alonso?- preguntó preocupada
 -No lo sé… No lo sé- repuso atormentado con los ojos llorosos siguiendo su camino llevándola entre sus brazos al coche.
Andrea los seguía aún y le sujetó la puerta mientras Alonso se metía dentro con Isabella en brazos
-¿Puedo ir con vosotros?- inquirió nerviosa
-A Marcos lo tienes arriba en la tercera habitación de la derecha- le indicó desairadamente
-Ya lo sé Alonso… pero se metió varios tiros y está muy pasado; yo paso de quedarme aquí- respondió llorosa, él la miró apesadumbrado
-Sube anda- expuso más sereno y ella obedeció
-Dios mío, Alonso; está muy pálida- repetía acongojado Jorge mientras conducía y observaba al tiempo a su sobrino desesperado abrazando cariñoso a Isabella mientras la acunaba tiernamente, las lágrimas rodaban por las mejillas de ambos; se la veía realmente mal
-Isa, cielo, reacciona corazón; háblame Isa, tienes que despertar mi ángel… no te puedes dormir mi chiquita- le repetía una y otra vez muy amoroso sin dejarle de besar dulcemente por todo su pálido rostro- Isa, cielo, ven conmigo; reacciona corazón, háblame…- miró enfurecido a Andrea sentada en el asiento trasero- ¿Qué rulaba?
-Lo de siempre: farlopa, hierba, pirulas… Pero ya conoces a Gus y Richie, les encanta estrenar a las nuevas y siempre encuentran o están provistos de algo para desinhibirlas…- indicó desolada
-Isa… Isa… ¡¡despierta joder!! ¡¡No te duermas cielo!!- la agitaba nerviosamente ahora
-¿Alonso?- preguntó muy débilmente sin abrir los ojos
-¡¡Sí cielo, soy yo: Alonso!! ¡¡Despierta mi chiquita; no te duermas!!- se animó al tener reacción de su parte
-Cariño, mantente despierta que ya llegamos- le dijo también Jorge tomándole la mano- está fría Alonso, muy fría- se asustó mirándolo a los ojos
-¡Acelera papá, por Dios te lo pido!- le increpó nervioso- Isa ¿qué bebiste, cuánto bebiste Isa?
-Nada…- respondió levemente- solo…
 -¡¿Solo?!... Isa cielo, no te duermas, no me dejes; dime qué bebiste corazón
-Solo una cola con hielo… como siempre te prometo…- balbuceó apenas en un hilo de voz
 -¡Dios mío, seguro que le dieron éxtasis sin saberlo Alonso!- indicó Andrea atormentada
-¡¡Dios bendito ¿éxtasis?!!- exclamó sobrecogido Jorge acelerando aún más el coche
-¡¡Hijos de puta, esta me las vais a pagar malditos desgraciados!!- bramó enfurecido abrazándola enternecido contra él besándola cariñoso en la frente- ve llamando a la pasma Andrea- indicó rotundo
-Alonso, el juramento de la hermandad sabes bien que dice…- murmuró cohibida pero la mirada que le lanzó la amedrentó aún más
 -¡¡Me importa bien poco lo que diga ese juramento de mierda Andrea!! ¡¡Yo no pertenezco a ese club de depravados y no tengo que respetar ningunas leyes!!- bramó iracundo, la muchacha apretó nerviosa los labios- y ese estúpido juramento también incluye que a las hermanas de los pertenecientes al equipo de fútbol se las respeta ¿Y yo pertenezco al equipo verdad? Así que a estos se les acabó la fiestecita como Alonso me llamo- resolvió rotundo pero la muchacha seguía inmóvil- o llamas Andrea o te bajas ahora mismo del coche- aclaró tajante y ella acabó obedeciendo
Aún Jorge no detuviera el coche delante del hospital, cuando Alonso saltó del coche llevándosela dentro de urgencias pidiendo a gritos ayuda. Lo seguían Andrea y Jorge, una enfermera se acercó a ellos al oírlo gritar desesperado
-¿Qué le ocurre?- preguntó presurosa indicando que la siguiera dentro de un box y que la tumbara en la camilla
-La recogimos en una fiesta, creemos que le han dado éxtasis líquido- indicó presuroso, entró una doctora que empezó a examinarla
 -Dice que tomó éxtasis líquido…- indicaba la doctora
-¡No!- le bramó enfurecido- creo que le han dado éxtasis líquido, pero no lo sé seguro ¡¡Háganle pruebas joder!!- bramó furibundo y la doctora lo miró sobrecogida; se la llevaron dejándolos esperando allí. Alonso se pasaba nerviosamente las manos por el pelo cuando se encontró con la mirada preocupada de Andrea
 -¡¿Por qué coño no me llamaste en cuanto la viste allí?! ¡¡Eres una estúpida resentida Andrea!! ¡¡Debiste llamarme solo verla!!- le increpó furioso- ¡¡Sabes de sobra que ella nunca estaría allí por su propia voluntad, ya debió llegar drogada!!
 -¡No sabía por qué estaba allí ni con quién, Alonso!- le respondió también enfurecida- ¿Sabía yo si estaba contigo o con su novio? ¿Quién soy yo para meterme en sus asuntos? ¡¡Tiene dieciocho años, Alonso!!
 -¡¿Conmigo Andrea?! ¡¿Cuándo me viste tú en alguna de esas fiestas?!- le increpó rabioso, la muchacha apretó de nuevo sus labios acobardada- ¡¿Y qué cojones hacías tú también en una fiesta de Gus?!- indicó molesto- ¡¿Ahora también te va toda esa mierda?!
 -Sabes que no… pero quiso ir Marcos- indicó apesadumbrada, él se dio la vuelta dándole la espalda y se quedó mirando nervioso el pasillo por donde se la llevaran; estaba inquieto, daba vueltas, dos pasos y regresaba, no podía estarse quieto
-¿De qué conoces tú a esos tipejos? ¿Sueles ir tú a esas fiestas Alonso?- le preguntó exaltado y muy enfadado su tío sujetándolo fuertemente por el brazo
 -¡¡No, claro que no papá ¿qué piensas?!!- negó asombrado por la pregunta mirándolo pasmado- Son compañeros del equipo de fútbol y fui una sola vez ¿verdad Andrea?- ella asintió con la cabeza- Pero al ver el desmadre que se armaba no volvimos; conmigo no van las drogas y mucho menos ese alocado intercambio de parejas ni sus orgías desmadradas ni mierdas de esas- lo miró fijamente a los ojos- Papá por favor, me conoces, nunca tomaría nada de eso, no va conmigo- añadió tajante, Jorge lo miró inquisitivamente a los ojos y le creyó, Alonso siempre había sido demasiado sensato para imaginarlo siquiera en una de aquellas fiestas. Su teléfono sonó en su bolsillo de su pantalón
-¡Dios, tu tía; me olvidé por completo de ella!- indicó preocupado- Dime cielo
-¡Jorge! ¿Dónde rayos estás?- le increpó enfadada- ¡¡Fuiste a por un vaso de agua a la cocina y has desaparecido de la casa medio desnudo!! ¿Sabes lo que me has asustado?
-Blanca, corazón; cálmate- le habló despacio para serenarla- no te inquietes, cielo; pero estoy en el hospital
-¡¿En el hospital?!- gritó aterrada- ¿Qué ocurrió Jorge? ¿Estás bien? ¿Es acaso Alonso? ¿Le ocurrió algo a él? ¡¡Oh no, es Isabella!! ¿Qué le ocurrió a mi niña Jorge?
-Tranquilízate, ya la están atendiendo; creemos que bebió algo de más…- comentó para no asustarla aún más
 -¿En qué hospital estáis? Ahora mismo voy para allá
-Despierta a Meli para que te traiga, no cojas tú el coche- le indicó dónde estaban, apareció la doctora y Alonso corrió a su lado
 -¿Cómo está Isabel doctora?- la asaltó impaciente mientras también se les acercaban Andrea y Jorge
-Tenía una cantidad desorbitada de éxtasis en sangre, un poco más y no la cuenta: tuvimos que reanimarla mecánicamente varias veces pues su corazón se paraba después de las fuertes aceleraciones que sufrió- indicó preocupada y ellos se miraron inquietos entre ellos- le hemos tenido que realizar un lavado de estómago y sus constantes empiezan a ir normales de nuevo; creemos que está fuera de peligro al fin- aclaró y ellos respiraron tranquilos- se quedará esta noche en observación y mañana se la podrán llevar a casa
-Pero ¿se pondrá bien del todo, verdad? ¿No tendrá secuelas?- preguntó inquieto Jorge
-Sí, solo fue un buen susto y tuvo muchísima suerte; hay personas que piensan que el éxtasis es un juego y no comprenden que es un producto muy peligroso y mucho más si no se sabe administrar adecuadamente- los miró a los tres seriamente, estaban completamente desolados; Andrea le pasaba cariñosa la mano por la espalda a un desamparado Alonso que apretaba las mandíbulas furiosamente- Pero se pondrá bien, no se preocupen… La van a llevar a un cuarto, estará sedada hasta mañana; en seguida vendrán a por ustedes para que puedan acompañarla
-Gracias doctora- agradeció amablemente Jorge mientras ella se retiraba
-Cálmate Alonso, se va poner bien; ya has oído a la doctora- le consolaba cariñosa Andrea a Alonso que la miró a los ojos lleno de ira y apretando fuertemente los dientes provocando un violento bailar de sus mandíbulas
-Soy un estúpido Andrea, un gilipollas egoísta que solo pienso en mí mismo- declaró abatido y las lágrimas volvieron a correr por sus mejillas conmoviéndola
-¿Qué culpa tienes tú hijo?- intentó consolarlo su tío
-No papá, sí es culpa mía; todo esto es por mi culpa- sollozó afligido, Jorge negó suavemente con la cabeza- Sí, no lo niegues porque sé que sí: esos dos hijos de puta llevan mucho tiempo detrás de Isa y, si hubiera pensado un poco en ella y no preocuparme únicamente en mí, hubiera sabido que algo intentarían al no verme con ella… - declaró entre lágrimas de angustia- ¡Pero esos dos hijos de puta me las van a pagar, claro que me las pagarán!- bramó lleno de ira
-Por favor Alonso, déjalo; sabes cómo es Gus: falso y traicionero; podrías acabar tú muy mal parado- le indicó alarmada Andrea sujetándolo tierna del brazo
-¿Y qué quieres que haga Andrea? ¿Qué espere a ver si lo consiguen la próxima vez?- chilló rabioso al tiempo que se soltaba de un déspota tirón de su amarre y mirándola con los ojos desorbitados del dolor y la rabia
 -Por favor Alonso, puede que no haya una próxima vez: Isabella es una chica muy lista y no se va a dejar engañar de nuevo después de esto; ya lo verás, tranquilo Alonso- intentaba calmarlo conmovida
-¿Los familiares de Isabella Rossini?- preguntó amable una enfermera, ellos se dieron a conocer y la siguieron hasta la habitación donde se encontraba ya una Isabella muy pálida y demacrada acostada sobre su cama muy inmóvil. Alonso corrió a su lado
 -Lo siento mi chiquita, lo siento mucho mi vida; perdóname mi ángel- murmuraba entre lágrimas besándola cariñoso en la frente, le tomó la mano tiernamente y se sentó a su lado sin soltársela y besándosela repetidamente mientras seguía disculpándose arrepentido sin dejar de mirar su dulce rostro dormido
-Mi dulce princesita- murmuraba abatido Jorge también junto a ella pasándole cariñosamente la mano por su rostro blanquecino. Andrea los observaba desolada desde los pies de la cama sin saber qué decir
-¡Santo Dios mi niña!- expuso aterrada Blanca mirando el mal aspecto de su pequeña, miró atemorizada a su esposo mientras corría a sus brazos; un entristecido y preocupado Franco corrió al lado opuesto de Alonso junto a su pequeña, le tomó también de la mano besándosela amoroso.
-Mia piccola bambina- decía apesadumbrado llorando silenciosamente. Jorge abrazaba amoroso a Blanca
-No te preocupes mi amor, ya está bien; se pondrá bien- le dijo amoroso calmándola mientras la besaba en la sien; ella acudió a lado de su hija y la acarició con ternura besándola enternecida el rostro
-Mi pequeña… que mala cara tiene Jorge- le indicó nerviosa mirándolo preocupada
-Es normal Blanca, le han hecho un lavado de estómago y lo pasó mal- contestó suavemente Andrea intentando serenarla; Blanca la miró desconcertada, aún no la había visto hasta que habló
-¿Ma que cosa pasó? ¡¡La mia bambina no bebe!!- repuso incomodado Franco, Alonso lo miró fijamente
-No bebió tío Franco…- él lo miraba desconcertado- la han drogado para anularla y hacer con ella lo que les diera la gana
-¡Dios mío! ¡Mi pequeña!- se aterró Blanca rompiendo a llorar desconsoladamente
-¡Fillo de la gran puttana! ¿Quién fue Alonso?- bramó enfurecido Franco
-Alonso y Jorge llegaron a tiempo, no le pasó nada- intentó calmarlos de nuevo Andrea
 -¿Y tú? ¿Qué haces aquí?- preguntó desorientada Blanca
-Yo también estaba en esa fiesta…- murmuró avergonzada
-Ella me avisó tía; si no me llega a llamar a tiempo…- rompió a llorar desoladamente besando amoroso de nuevo la mano de su prima; Andrea se acercó a él y lo consoló acariciándole tierna la espalda pero él no tenía consuelo mirando a su preciosa Isabella tan desmejorada y tan profundamente dormida
 -Se pondrá bien Alonso, no te pongas así- le decía tiernamente
 -¡¡Te dije que nunca te separaras de ella!! ¡¡Te avisé que no la dejaras sola!!- le increpó furiosa su tía- ¡¡Pero te empeñaste en no querer ir!! ¡¡Un día que sale sin ti y mira lo que pasa!!- él la miraba desamparado sin poder parar de sollozar
-Cálmate Blanca, él no tiene la culpa de nada- la intentó tranquilizar Jorge
-Mia ragazza, él no va a estar siempre pegado a ella; ahora que se va a estudiar lejos ¿qué vas a hacer?- indicó compasivo Franco. Alonso seguía abstraído y completamente enfrascado en observar dormir a Isabella.
-Yo me tengo que ir- dijo desganada Andrea; Jorge, Franco y Blanca le sonrieron agradecidos- Si algo necesitáis, Alonso tiene mi teléfono…- le besó dulcemente en la mejilla pero él no reaccionó de ninguna forma, seguía absorto mirando a su prima- Mañana temprano te llamaré para preguntarte como va- se acercó a Blanca y la besó cariñosa en las mejillas, también a Franco y a Jorge
-Espera Andrea; te acompañamos a casa, no vas a ir sola- indicó Jorge- Aquí no nos podemos quedar todos y tampoco hacemos nada pues dormirá toda la noche
-No es necesario, vivo cerca pero gracias
-No que va, te llevamos- insistió definitivo, besó a su esposa en la sien- ¿Tú te quedas no, mi vida?
-Sí, yo pasaré aquí la noche con ella- indicó decidida
-Yo retornare matina temprano- reveló Franco besando la frente de Isabella y la mejilla de Blanca
-¿Alonso?- le llamó Jorge, él lo miró perturbado; al ver que se estaban despidiendo comprendió
-Me quedo con ella a pasar la noche, papá- repuso decidido regresando su mirada a su bella prima besando de nuevo su mano que no soltaba- Andrea…- la llamó Alonso cuando ya salían del cuarto, ella se volvió- Gracias por llamarme y perdona todo lo que te dije- ella le sonrió levemente y se marcharon todos, Blanca se sentó sobre la cama acariciando el rostro de su querida pequeña
-Se la ve tan desvalida e indefensa…- murmuró apesadumbrada y llorosa- me recuerda cuando me la entregaron de bebé, tan chiquita- las miradas de Alonso y ella se encontraron, las dos estaban igual de afligidas y tristes- perdona lo que te dije cielo…- se disculpó mostrándole la mano cariñosa que él le tomó tiernamente
-No importa tía, todos dijimos demasiadas cosas y fuera de lugar; yo también me puse como un energúmeno con Andrea y solo intentó ayudar- se apenó él y se sonrieron entrañables. Se quedaron guardando silencio mientras velaban el sueño de Isabella. Ya amanecía cuando regresó la enfermera para cambiarle el suero vacío y examinarla, les sonrió cordial
-Va mejor, sus constantes están estables y va bien- les indicó amable y ellos le sonrieron agradecidos. Blanca se recostó en el sofá junto su hija y el sueño la apoderó; Alonso la cubrió cariñoso con una manta besándola en la frente y regresó a su sitio retomando la mano de Isabella besándola nuevamente.
-Alonso- murmuró ella, él la miró animoso y sus bonitos ojos lo observaban, se sonrieron cariñosos
-¿Cómo estás cielo?- le susurró amoroso besándola en la frente
-Como si me pasara el metro por encima- bromeó y rieron entrañables- ¿Qué pasó Alonso? ¿Dónde estoy?
-En el hospital corazón- ella lo miró desconcertada y él le besó la mano tranquilizadoramente- te dieron a beber éxtasis
-¡¿Éxtasis?! ¡¡Yo no tomo de eso, Alonso!!- se asustó preocupada
 -Lo sé cielo, lo sé- le dijo amoroso- te lo pusieron en la cola, lo hacen a menudo
-¿Quién?
-Gus y Richie- ella lo miró boquiabierta- ¿Quién te llevo a esa fiesta mi chiquita?
-No lo recuerdo Alonso; tengo algo claro de que estaba con Katia en el baile… y recuerdo que se nos acercó Richie y Gus pidiéndonos un baile… se pusieron muy pesados y tocones, pero como bien sabes, no lo soporto y me alejé de él- le miraba desalentada- Después está todo muy borroso y confuso… recuerdo vagamente estar bailando con Katia y decirme ella de irnos a esa otra fiesta del hermano de Lupe pero me sentía rara, como mareada y muchísimo calor, y me fui al baño a refrescarme antes de irnos… y no recuerdo más, no sé cómo aparecí en casa de Gus, Alonso; yo nunca iría y lo sabes; te lo prometo- decía angustiada
 -Lo sé corazón, lo sé- la volvió a besar en la mano
-Alonso…- murmuró inquieta y él le sonrió de nuevo tranquilizador- ¿Me han hecho algo más?- preguntó aterrada
-No mi chiquita, no te preocupes que no llegó a pasarte nada; Andrea me llamó para avisarme que estabas allí y fuimos rápidamente a recogerte tu padre y yo; tranquila que todo está como estaba- le habló tierno y se sonrieron cariñosos- ahora intenta dormir un poco más, tu madre también lo hace- la besó en la frente
-Alonso…- le dijo antes de que retirara los labios de su frente, se miraron a los ojos; ella le sonrió dulcemente, estaba tan cerca de sus labios- Gracias, mi primo adorado; mi ángel de la guarda- murmuró amorosa y posó sus labios tiernamente en los labios de él pasmándolo y su corazón empezó a latir frenético
-Isa, no vuelva a hacer eso- repuso alterado sintiendo como su todo su cuerpo había reaccionado de inmediato a aquel pequeño roce de labios
-¡Chisss, vas a despertar a mamá!- indicó posando su dedo en los labios de él acallándolo- ¿y por qué no Alonso? solo es un beso primito- expresó desenfadada y se sonrieron enternecidos mientras Alonso la arropaba cariñoso y regresó a su sillón aunque algo le oprimía terriblemente el corazón; claro, solo era eso: un beso, pensó abatido Alonso- Dame tu mano Alonso, me dormiré más rápido- le indicó melosa mostrándole su mano que Alonso volvió a recoger y, besándosela de nuevo tiernamente, ella cerró sus ojos esbozando una preciosa y dulce sonrisa quedándose de nuevo dormida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario