viernes, 27 de febrero de 2015


      Ari se abrazó al cuello de su hermano besándolo tierna en la mejilla
 -¿Me perdonas?- expresó conmovida, él sonrió dulcemente
-No pasa nada cielo, solo déjalo ¿vale?- repuso más sereno acariciándole cariñoso los brazos mientras miraba a Carla que seguía charlando animada con Claudia, y aquella punzada en el corazón se acrecentó: si ella llegaba a enterarse de que su mayor sueño era tener una gran familia, aún la hundiría más; miró fijamente a los ojos de su hermana- no se te ocurra nunca hablar sobre esto con Carla ¿me oyes?- expresó tajante, ella frunció el ceño sin entender pero asintió con la cabeza- te aviso Ari, nunca; o jamás te lo perdonaré- remarcó rotundo, ella volvió a asentir con la cabeza y los tres se quedaron en silencio.
De pronto, Ari volvió a abrazarlo por el cuello y lo besó sonoramente en la mejilla; ambos hombres rieron entretenidos
-¿Y ahora a qué viene esto?- preguntó sorprendido por tanta efusión repentina
-¡Que te quiero mucho, mi hermanito querido!- expuso rotunda
-¡¡Uyy!! Cuando se pone así de melosa: malo, cuñadito… ¡¡algo te va a pedir!!- expresó malicioso Jacobo sonriendo burlón
-¡¡No, envidioso!!- exclamó fastidiada golpeándole suavemente el hombro con su puño y ambos hombres se rieron divertidos- Bueno, la verdad... es que sí- murmuró muy suavemente viéndose descubierta provocando las carcajadas de Jacobo
-Te lo dije- remarcó satisfecho y Cris, sonriendo entretenido, la miró intrigado a los ojos; ella le sonrió alegre
 -Me voy a llevar a Carla y a Palomita de compras el lunes- expresó resuelta en tono de que no había pie a protestas
-Pero eso tienes que hablarlo con ella, cielo, no conmigo… Ella trabaja ¿tú sabes lo que es eso Ari?- se burló su hermano riéndose guasón y Jacobo soltó otra sonora carcajada
 -¡¡Uy, pero mira que graciosos estáis los dos últimamente!!- repuso fastidiada dándoles un capón a cada uno. Carla y Claudia se rieron divertidas al ver la escena- Ya sé que ella trabaja, pero te aviso que “YO” no voy a “TRABAJAR” el lunes- enfatizó rotunda
 -El lunes hay colegio Ari- le recordó Cris
 -¡Que poco enterado estás hermanito! ¡Ya les han dado vacaciones ayer, so burro!- replicó ella dándole otro suave capón y se dirigió hacia las mujeres. Cris observó desconcertado a su cuñado que asintió con la cabeza y clavó intrigado sus ojos en Carla -¿Y qué va a hacer Carla con nuestra princesa mientras va a trabajar?- expresó confundido, Jacobo movió los hombros sin saber la respuesta
 Ella se dirigió hacía las mujeres y se sentó a lado de Carla cogiendo en brazos a Óscar, el niño se volvía loco con las carantoñas de su tía
-¿Puedes faltar al trabajo el lunes, Carla?- preguntó de repente
 -¿El lunes?- repitió Carla cándidamente y se percató de que los hombres la observaban riéndose cómplices, Cris le guiñó tierno un ojo y comprendió que llegara el comentado “secuestro”- Sí, puedo pedirlo...- respondió muy pausadamente, como dudosa, provocando que ambas hermanas la miraran desconfiadas- ¿te importa si lo dejamos para martes? Así me das tiempo para cambiar el turno y no dejo a mi compañera sola- propuso sonriéndole tierna
 -¡¡Perfecto!!- expuso satisfecha besándola inesperadamente en la mejilla, Carla sonrió divertida; se levantó, besó al bebé y se lo devolvió a su madre- Os recogeré a ti y a Palomita… ¿a eso de las diez, os viene bien?- Carla afirmó con la cabeza, Ari echó a andar con movimientos gráciles hacia los niños que jugaban entretenidos- ¡adiós, mis fierecillas!- se despidió de ellos revolviéndoles su pelo rubio, los pequeños se abrazaron a ella y la besaron cariñosamente, Paloma también; Ari la abrazó con pasión- ¡Preciosa, que eres preciosa!- expuso deleitada y la niña sonrió feliz- ¡Nos vemos, familia!- se despidió sacudiendo su mano mientras se encaminaba hacia el coche
-¡Ari!- la llamó nervioso Cris, ella se volvió mirándolo intrigada- Olvídalo ¿vale? Ni un solo comentario más al respecto- aclaró rotundo echándole una rápida visual a Carla que estaba entretenida hablando con Claudia de nuevo, ella también dirigió su mirada hacia Carla unos segundos y la regresó acto seguido a su hermano Cris
 -¡Claro cielo, está olvidado; tranquilo!- respondió despreocupada, se metió en el coche y se fue. Los hombres volvieron junto ellas mientras los niños seguían entretenidos con sus juegos. Cris tomó de la mano a Carla levantándola y ocupó su silla sentándola a ella sobre su regazo. La besó dulcemente en la mejilla
-¡Te van a secuestrar para ir de compras mi cielito!- le dijo suavemente
-¡Y prepárate que pidió todo el día libre, sálvese quien pueda!- replicó guasón Jacobo simulando un estremecimiento de terror
 -¡Mira que sois… no la pongáis nerviosa!- saltó Claudia al instante provocando las risas divertidas de ambos hombres- No les hagas ni caso cielo, Ari es una locuela muy divertida; lo pasaréis en grande, ya lo verás- expresó llena de ternura, pero su marido seguía haciendo gestos con las manos y los ojos intentando amedrentar a Carla- ¡Para idiota!- exclamó de pronto Claudia pegándole inesperadamente en la mano cogiéndolo de sorpresa, Carla y Cris rieron divertidos- tú mejor que nadie sabes que tener una sobrina siempre fue su mayor ilusión y anda loquita con Palomita; lo feliz que se ponía con cada embarazo para luego desilusionarse tremendamente al saber que eran niños- le reclamó conmovida por su hermana
-¡Pero probamos otra vez mi vida, por eso no hay problema!- aclaró decidido tomándole la cara con las manos y mirándola enamorado- ¡Tú sabes que yo hago lo que sea por tener contenta a mi cuñadita, amor mío!- expresó deleitado y atrapó la boca de su esposa fundiéndose ambos en un beso apasionado
-¡Uy, que sacrificado es mi cuñadito!- se burló socarrón Cris y Jacobo le dio un pequeño puñetazo en el hombro sin dejar de besarse gustoso con Claudia, Carla reía divertida- Una cosa, Carla... ¿ya le han dado vacaciones a nuestra princesita, no?
-Sí, ayer ¿por qué?- indagó curiosa
-¿Y qué vas a hacer con ella mientras estás trabajando? Porque no se te ocurrirá tenerla en la cafetería toda la mañana encerrada...- expresó desconfiado
-Claro que no ¿cómo se te ocurre?- aclaró mirándolo pasmada por aquella idea- seguirá yendo al colegio, durante el verano se convierte en una especie de centro de juegos para que los padres que trabajamos podamos dejarlos allí sin problemas
-Uy, que buena idea- expresó complacida Claudia
-Sí ¿verdad?- sonrió agradada Carla; pero, inesperadamente, se puso de pie de un impulso y su rostro se tornó muy serio asombrando a todos
-¿Qué pasa cie...?- preguntaba desconcertado Cris por aquella imprevista reacción pero la voz de Paloma lo interrumpió
-¡Tío Adolfo!- exclamó alegre la pequeña corriendo hacia su tío. Al oírla, Cris se puso en tensión de inmediato y también se levantó presuroso, con tanto impulso que la silla cayó hacia atrás. Sin saber muy bien que pasaba pero ventando que no era bueno por la cara de Cris, Jacobo también se puso en pie alertado
 -¡Paloma no!- gritó aterrada Carla con voz potente frenándola de repente quedando la pequeña confusa a medio camino
-Es tío Adolfo mami- expuso desconcertada la pequeña mientras su tía avanzaba hacia ella seguida de Cris que miraba desafiante a Adolfo
-Lo sé cielo, pero ven aquí- le habló algo más dulcemente mostrándole su mano, ella obedeció inmediatamente y Carla la oprimió contra su cuerpo protegiéndola de aquel hombre que entraba sin ser invitado en el jardín mostrando su clásica y eterna sonrisa cínica
-¿Qué haces aquí?- expresó Cris apretando los dientes furioso mientras rodeaba protector los hombros de Carla
 -¡Venir aquí, niños!- llamó en ese instante Claudia a sus hijos inquieta al ver a su hermano tan alterado, ellos también obedecieron al momento. Jacobo avanzó hacia ellos imaginándose que aquel hombre no venía a nada bueno por la reacción de Cris y Carla al verlo
-Tranquilo que solo vengo a visitar a mi sobrina- contestó desenfadado- ¡Que reunión tan encantadora Carla! ¿No me invitas a un café? También soy familia ¿no?- siguió hablando mirando burlón a Carla mientras seguía sonriendo cínico
 -¡Lárgate Adolfo, aquí no pintas nada! ¡Ven cuando esté en mi casa!- expresó Carla mirándolo desafiante; no sabía si era por el protector brazo de Cris sobre sus hombros, pero no sentía aquel miedo atroz que siempre la invadía cuando tenía a Adolfo delante
 -No seas maleducada muchacha, te digo que vengo en son de paz...
-Te pido por favor que te marches- lo interrumpió más decidida- no puedo evitar que entres en mi casa con la disculpa de ver a tu sobrina, pero aquí no- expuso tajante dando un paso hacia él y él sonrió levemente
-No voy a irme sin antes hablar Carla… a solas- remarcó mirando a los dos hombres que lo miraban desafiante- de ese... “asuntillo” que tú y yo tenemos entre manos- añadió mirándola cínicamente
-Ella no tiene nada que hablar contigo y menos a solas, imbécil- explotó furioso Cris dando un paso hacia él; pero Carla, desconcertantemente, posó su mano en su pecho deteniéndolo y él la miró incrédulo
-Por favor Cris- habló comedida. Apartó suavemente a Paloma dejándosela a Cris que la protegió contra sus piernas y se empezó a acercar a Adolfo; Cris se inquietó aún más al verla
-¿A dónde vas, Carla?- interrogó sobrecogido imaginándose que ella obedecía a aquel hombre y se iba a ir con él a hablar a solas; pero no lo iba a permitir...- ve con tía Claudia princesa- le indicó nervioso a la niña sin quitar los ojos de Adolfo, ella obedeció de inmediato- ¡Carla...!- intentó detenerla
-¿De qué quieres hablar Adolfo? Creí que habíamos llegado a un acuerdo- le preguntó directa mirando fijamente a los ojos de Adolfo, aquella reacción de Carla lo desconcertó unos segundos, pero al instante sonrió de nuevo
-Sí, y ese trato que hicimos... está bastante bien por ahora; pero me apareció un problemilla y necesito el doble antes del viernes- aclaró autoritario
-¡¿Así que el doble?!- exclamó mirándolo tan serena que volvió a descolocar a Adolfo, dio otro paso acercándose más a él- Y nada menos que antes del viernes ¿no?- repitió con un leve tono de burla, él asintió con la cabeza- ¿Pues sabes qué Adolfo? Que ni el doble ni lo tratado: se acabó- exclamó rotunda, él parpadeó desconcertado- ese... “asuntillo” como tú lo llamas, se acaba aquí y ahora mismo ¿me has entendido?- expuso decidida empujándolo valerosa con su dedo índice en su hombro, Cris quedó perplejo ante aquel comportamiento enérgico y resuelto de Carla
-No seas estúpida, no puedes hacerlo; no querrás que…- la empezó a amenazar dando un paso hacia ella en un intento de intimidarla pero ella no se amilanó como siempre hacia
 -¡¿Qué?!- le vociferó de pronto dando también un decido paso hacia él dejando a Cris asombrado, no podía creerse como le estaba haciendo frente sin un ápice de temor- ¡¿Me vas a volver a amenazar con eso de que la vas a reclamar?! ¡¿Con qué me la vas a quitar y que no volveré a verla?!- dio otro paso más hacia él, Adolfo retrocedió confundido; aquella temerosa muchacha que temblaba solo con mirarle había desaparecido- ¿pues sabes lo que te digo? ¡¡Que lo hagas Adolfo!!- clamó enérgica, Adolfo abrió atónito sus ojos como también Cris hizo; se veía que Adolfo no se esperaba algo así, estaba nervioso y desconcertado, y eso aún envalentonó más a Carla- ¡¡Hazlo ya de una puñetera vez, estúpido!! ¡¡Estoy harta de tus amenazas y ya no me das miedo!!- lo enfrentó decidida dando otro paso más hacia él que volvió a recular incrédulo- Hazlo cuando quieras, pero yo no te voy a dar ni un céntimo más ¿me oyes? ¡¡Ni un céntimo!!- siguió enfrentándolo y lo empujó en el hombro con la mano abierta- Se te cerró el grifo Adolfo, no vengas a buscar que aquí ya no hay nada más para ti; absolutamente nada- dio otro paso hacia él- ¡¡y ahora lárgate y no quiero volver a verte!! ¡¡Si nos vemos, que sea en los tribunales!!- aclaró decidida golpeándolo de nuevo en el hombro
-Te vas a arrepentir, estúpida niñata- se atrevió a amenazarla aunque se iba alejando marcha atrás hacia la salida
 -¡¡Eso ya veremos, imbécil!! ¡¡Aquí estaré esperando los papeles, mándamelos cuando quieras; pero a ti no quiero volver a verte cerca de Paloma o te arranco los ojos!!- siguió gritándole mientras él entraba en su coche y desaparecía calle abajo. Carla casi se desploma cuando al fin lo perdió de vista y Cris se apresuró a recogerla abrazándola contra su pecho con fuerza
-¡¡Esta es mi chiquita preciosa!!-exclamó feliz mientras la besaba orgulloso en el pelo- ¿de dónde salió toda ese genio mi ángel?
-¡No lo sé! ¡Te juro que no lo sé!- exclamó incrédula entre lágrimas, no podía detenerlas de la tensión que había sufrido, él le elevó la cara tomando su mentón y, mirándola orgulloso, la besó tierno en los labios. Se volvieron a fundir en un impetuoso abrazo mientras reían dichosos. Así, fuertemente abrazados se volvieron y se encontraron con la estampa: Claudia, con los ojos abiertos como platos, estaba de pie rodeada de los niños y a medio camino entre ellos y su esposa, estaba Jacobo mirándola atónito.
 -Joder, que mala hostia tienes chiquita; recuérdame que no me meta contigo- exclamó pasmado y ellos rompieron a reír a carcajadas. Paloma corrió hacia su tía que, recogiéndola complacida entre sus brazos, le devolvió el abrazo mientras las lágrimas corrían por sus mejillas y las piernas le temblaban como juncos; pero aquel abrazo de su pequeña la reconfortaba totalmente.
-¿Qué ha pasado Cris? ¿Quién es ese tipo?- preguntó desconcertada Claudia cuando ambos hombres llegaron a su lado
-El hombre del que te hablé, pero ahora no hablemos de eso Claudia- le indicó cariñoso Cris dedicándole una sonrisa tierna mientras se sentaba en su silla, ella asintió con la cabeza retomando su asiento junto a él. Jacobo también se sentó a lado de su esposa pasándole amoroso el brazo por los hombros y los tres se quedaron callados. Después de unos minutos observando conmovidos a Carla llorar silenciosamente aferrada apasionadamente a la pequeña que le acariciaba tierna la cabeza a su tía intentando consolarla; Carla, suspiró profundamente y aflojó el abrazo; Paloma la miró con aquellos preciosos ojos grises y la besó amorosa en la mejilla
-¿Ya estas bien mamá Carla?- preguntó cariñosa acariciándola tierna en la mejilla provocando sonrisas enternecidas en los adultos
 -Sí mi sol, ya estoy mucho mejor
-¿Tío Adolfo también es un hombre malo con los que no debo irme?- indagó prevenida y su tía esbozó una dulce sonrisa
 -Sí mi cielo, nunca te vayas con él ¿entendido? Nunca- la pequeña asintió con la cabeza y Carla la besó de nuevo en la mejilla antes de dejarla de nuevo en el suelo- anda mi cielo, ve a jugar con Hugo y Javier
-¡Estupendo!- expresó desenfadada y corrió al encuentro de los dos hermanos retomando sus juegos como si nada hubiera ocurrido. Cris recogió a Carla entre sus brazos sentándola en su regazo y la cobijó tierno contra su pecho
-¿Podemos hablar ahora de ello?- volvió a preguntar Claudia
-Claudia, por favor...- expresó fastidiado Cris por la insistencia de su hermana
 -Ese es tío de Paloma y quiere quitarme a mi niña... pero solo le interesa el dinero que ella recibió por la muerte de sus padres- explicó muy serena Carla
-Desgraciado- exclamó asqueado Jacobo
-Lo sé, Cris me contó algo hace unos días atrás- aclaró sincera Claudia, Carla miró atónita a Cris -Ella es la abogada en la que tanto confío y de la que te hablé cielo- explicó besándola tierno en la frente, ella asintió con la cabeza comprendiendo y se recostó de nuevo contra su pecho
 -Tengo que ver los papeles como ya le dije a Cris...- siguió hablando Claudia- pero ese dinero le pertenece a Paloma y no puede tocarlo nadie- aclaró rotunda, Carla movió negativamente la cabeza -Ese puede que no, Claudia; pero está el de los seguros de vida que tenían y ahí mi cuñado dejó una cláusula en donde expone que, su tutor, puede utilizar ese dinero cuando quiera... el pobrecillo sabía que yo sería la única que me haría cargo de ella si algo les ocurría a ellos y quiso dejarme las cosas fáciles pues mi estado nunca fue boyante…- musitó abochornada- aunque no toqué ni un solo céntimo nunca- añadió orgullosa, ellos le sonrieron enternecidos
-¡Qué pena! Sabiendo eso... ¿por qué no te dejó nombrada su tutora caray? ¡Vaya fallo!- murmuró desarmada, tomó aire profundamente- Pero así a todo, eso se puede arreglar si no necesitas el dinero cielo; se puede redactar una nueva cláusula en donde ese fondo no se tocará hasta su mayoría de edad- explicó más animada, Carla la miró esperanzada y ella le sonrió tranquilizadora tomándole tierna una mano entre las suyas- Además cielito, ni te preocupes si él decide reclamar su custodia; ningún juez se la dará si se demuestra que es un ludópata como Cris comentó- aseguró rotunda, Carla la miró desconcertada
-Él está seguro que se la darán por ser su único pariente vivo además de mí- expresó confundida
 -Él puede estar seguro hasta de que la tierra es plana cielo, pero yo te aseguro que con problemas de juego, nunca le darán la custodia de Paloma- aseveró rotunda, Carla sonrió más optimista- Pero, además, para evitar engorrosos juicios o que su abogado se sirva de pequeños flecos legales que pudiera haber... ¿por qué no la adoptas cielo?- propuso animada, Carla la miró sorprendida a los ojos- ¿Acaso nadie te lo propuso? Pues es lo más natural en estos casos- remarcó segura
-¡¿Adoptarla?!- repitió confundida, Claudia asintió con la cabeza- Pero... ¿Cómo Claudia? Si no estoy casada ni tengo...
 -Pues nos casamos y listo- la interrumpió decidido Cris, ella lo miró atónita con los ojos abiertos como platos
-¡¿Estás loco?!- exclamó incrédula
-¿Por qué?- expresó despreocupado moviendo desenfadado los hombros, Claudia y Jacobo rieron divertidos viendo la cara de pasmo de Carla
 -La verdad, es que es la mejor solución y la más rápida- aseveró Claudia, Carla también la miró pasmada provocándole de nuevo una risa entretenida- pero, si aún no estás decidida a dar ese paso, está la adopción familiar Carla; aunque ya te aviso que puede llegar a ser un proceso largo y engorroso... no estoy muy familiarizada con el derecho civil ya que mi rama es el derecho fiscal, pero puedo hablar con un buen amigo mío: Miguel Acuña; eso sí, puedes contar conmigo para ayudarte con el papeleo o las dudas que puedas tener- se ofreció gustosa y Carla sonrió feliz, ella le correspondió con una gran sonrisa
-Una cosita más...- expresó Cris de pronto como si recordara algo pegándole una suave cachetada a Carla en la pierna, ella lo miró intrigada- ¿a qué venía eso de: “no te voy a dar un céntimo más” y “se te cerró el grifo”?- interrogó desconfiado mirándola suspicaz entrecerrando sus ojos; ella se sonrojó tremendamente y escondió su cabeza en el pecho de él, todos esperaban expectantes su contestación pero ella no contestó- ¿Carla, quieres explicarme por qué has dicho eso?- insistió. Carla suspiró profundamente sabiendo que no tenía escapatoria
-Le estuve dando dinero para que nos dejara en paz…- murmuró muy bajito
-¡¡Adiós, ahora no te lo quitarás nunca de encima!!- exclamó Jacobo
-Pero ¡¿Cómo se te ocurre hacer tal cosa Carla?!- bramó al unísono Cris enderezándose en la silla, ella lo miró con ojos atemorizados
-No me grites Cris, por Dios te lo pido no me grites- murmuró sobrecogida y él le acarició tierno la cara
-Pero mi ángel ¡¿cómo has hecho semejante estupidez?! ¡¡Jacobo tiene razón, ahora no parará nunca!!- expuso con voz más serena
-¡Tienes que comprender, Paloma es lo único que tengo Cris! ¡Y tenía mucho miedo de que me la quitara, tú lo sabes; yo no sabía que hacer y...!- intentó defenderse; Claudia y Jacobo los observaban sin atreverse a decir nada
 -¿Cuánto?- la interrumpió mirándola fijamente a los ojos, ella apretó vacilante los labios- ¿Cuánto le dabas Carla?
-Setecientos- murmuró bajando la mirada evitando aquellos profundos ojos negros que parecían traspasarla
-¡¡Setecientos!!- exclamó atónito al tiempo que se oía un gemido de impresión de Claudia- ¿Desde cuándo?- interrogó pasmado
 -Solo desde hace un par de meses... te lo juro- aseveró rotunda mirándolo de nuevo a los ojos
 -¡¿Un par de meses?! Entonces... ¡¡ya estábamos tú y yo juntos ¿no?!!- exclamó sobrecogido, ella bajó abochornada la cabeza- ¡¡Por Dios santo, Carla!!- exclamó alterado al comprender que sí- ¿Por qué no me lo dijiste? ¿Por qué no me hablaste?- expresó afligido, ella siguió sin contestar- ¿De dónde sacaste esa cantidad cada mes si no has tocado los fondos de Paloma?- preguntó alertado, ella no contestó ni lo miró- ¡¿De dónde lo sacaste Carla?!
-¡¡De mi sueldo!!- contestó ya desquiciada por sus insistentes reclamos, él abrió atónito sus ojos de nuevo
-¡Santo Dios!- exclamó impresionado mirándola pasmado- pero si tu sueldo no debe llegar ni a los mil...
 -Mil cien con las propinas- corrigió ella en un breve susurro esquivando de nuevo su mirada -¡¡Virgen Santa!!- clamó pasándose inquieto las manos por la cabeza, todos guardaron silencio impresionados por las declaraciones de Carla. De pronto a Cris le vino la imagen de su frigorífico siempre medio vacío; de las pequeñas compras diarias en vez de hacer una semanal y quitarse de problemas, seguro que eran con las propinas del día; recordó a Paloma pidiendo galletas de chocolate aquella misma mañana y Carla contestándole que no había podido comprarlas, él supuso que no había ido a la compra con la visita de Claudia pero a lo mejor fuera eso ¡que no había podido comprarlas... ! y recordó los filetes de pollo que llevaban cenando dos noches seguidas. La sujetó por los brazos obligándola a mirarlo a la cara- ¿Estuviste pasando estrecheces Carla? ¿Estuviste pasando apuros por darle el dinero a ese desgraciado?- interrogó inquieto, ella no contestó, solo apretó los labios nerviosa- ¡¿Estando yo a tu lado?! ¡¡Carla, por Dios santo!! ¡¿No sabes hablarlo?! ¡¿Por qué no me pediste a mí el dinero?! ¡¡Yo te lo hubiera dado sin pedirte explicaciones!!- le reprochó dolido
 -No podía Cris, compréndelo; por favor, me da mucha vergüenza...- sollozó abochornada volviendo a esquivar sus ojos y no sabiendo donde ocultar su rostro enrojecido
-Cris, basta ya; entiéndela cielito... y la estás avergonzando ante nosotros Cris, cálmate...- intercedió conmovida Claudia posando tierna su mano en el brazo de su hermano; Cris cerró impotente los ojos y cobijó a Carla contra su pecho
-No vuelvas a hacerlo Carla, por favor te lo pido, no vuelvas a hacerlo; habla conmigo mi ángel; y, si necesitáis algo tú o Paloma, solo pídemelo por favor- le musitó amoroso besándola compasivo en la cabeza, ella se abrazó amorosa a él- dime que lo harás Carla, prométemelo- insistió rotundo, ella asintió con la cabeza y él la volvió a besar en la frente.
 Aunque todo lo ocurrido pareció quedar olvidado y la tarde continuó entretenida y alegre hasta anochecer siendo alargada con una amena cena en casa de Cris de la que se encargaron Claudia y Carla charlando divertidas mientras Cris y Jacobo se encargaban de los pequeños, Cris no podía sacar de la cabeza en ningún instante lo que Carla le había contado. Ni había podido cerrar los ojos en toda la noche a pesar de tenerla entre sus brazos ya que había accedido a quedarse a dormir en su casa. Se sentía mal y angustiado sabiéndola pasar apretadas y ser tan estúpido para no haberse dado cuenta de nada.
-Pati, estoy en la oficina de Jacobo por si alguien me busca; mientras, quiero que averigües quien compró el número 23 de la urbanización del Mirador del Mar- le indicó a la mañana siguiente a su secretaria cuando salía de su oficina
-¿La casa que está junto a la tuya? En seguida Cris- respondió diligente
 -¿Estás ocupado?- preguntó asomando la cabeza por la puerta abierta del despacho de su cuñado -No, nada que no pueda esperar ¿qué ocurre?- respondió sonriendo ameno
-Necesito que me hagas un favor, Jacobo- expresó inquieto
-Si está en mi mano sabes que no hay problema ¿qué sucede?- se interesó servicial moviendo su mano indicándole que pasara; él obedeció cerrando tras de sí la puerta del despacho
 -Tú con tus contactos... ¿podrías enterarte de cómo están las cuentas de Carla?- indagó esperanzado sentándose frente a él al otro lado de su escritorio, Jacobo se recostó en su sillón de piel mirándolo desarmado a los ojos
 -Esa información es confidencial, Cris; ningún banco me la dará- explicó apesadumbrado por no poder ayudarlo; Cris movió desolado las cejas comprendiendo- pero...- añadió algo más animado volviendo a enderezarse en el sillón; Cris lo miró esperanzado- lo que puedo es hablar con Francisco e intentar enterarme de algo; eso sí, no te aseguro nada
-No me interesa saber cuántas cuentas tiene o el dinero que pueda tener en ellas, eso poco me importa Jacobo; lo único que quiero averiguar es si está a corriente de pago de sus facturas o debe algo ¿comprendes?- expresó preocupado, Jacobo asintió con la cabeza
-Intentaré averiguar lo que pueda- expresó resuelto y se sonrieron cómplices
Aquella misma tarde, después de localizar y hablar con el propietario de la casa en la que vivía Carla y Jacobo pasarle la información que consiguió de su amigo Francisco, Cris ya sabía que, aunque su solvencia económica no era ni por asomo boyante y se retrasaba a veces con los pagos, no debía nada. Sonrió orgulloso de Carla, su ratoncito asustadizo resultó ser una ardillita previsora y buena malabarista con el dinero.

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